El velero Orient Express y otros proyectos que celebran 140 años de historia del tren

Náutica

El velero Orient Express y otros proyectos que celebran 140 años de historia del tren

La compañía acomete diversas iniciativas con la misma opulencia que caracteriza a la marca.

El legendario Orient Express, diseñado por el visionario Georges Nagelmackers, fue lanzado en 1883. Su nombre evoca imágenes de lujo, elegancia y una amplia red de destinos. Ahora, 140 años después, el tren más famoso de Europa celebra su legado y su renacimiento simultáneamente.

Apodado “el rey de los trenes y el tren de los reyes” debido a su reputación legendaria, su prestigio proviene de varios factores, como la amplitud de destinos que abarca y la suntuosidad de sus servicios y vagones. A lo largo de los años, ha transportado a pasajeros notables, incluyendo algunas de las personalidades más célebres de la literatura y el cine, consolidando su estatus como uno de los trenes más famosos del mundo.

En la imagen superior, panfleto publicitario de principios del siglo XX del trayecto del tren Orient Express. Este cruzaba todo el continente, desde París hasta la antigua Constantinopla, y unía las principales capitales. Sobre estas líneas, los nuevos vagones basados en la gama cromática y el diseño originales.

Las nuevas propuestas: mar y tierra

Mientras el Orient Express cumple años, también prepara nuevos proyectos. El más destacado es el Orient Express Silenseas: el velero más grande del mundo. Este gigante marino se une al lanzamiento de nuevos trenes. El grupo ferroviario francés SNCF tiene como objetivo restaurar el espíritu del lujoso tren y revivir una ruta histórica: el viaje a la antigua Constantinopla (actualmente Estambul). En ambas iniciativas quieren recrear la opulencia de los interiores ricamente decorados y la distribución original del Orient Express. 

Inspirado en la Edad de Oro de la Riviera Francesa, el velero se centra en un estilo de vida relajado y hedonista, donde el placer sensorial y visual son las prioridades. Esta embarcación de vela impresiona por sus dimensiones monumentales. 

Con una longitud de más de 220 metros, el barco ofrece 54 camarotes de 70 metros cuadrados cada uno, mientras que la suite presidencial es un verdadero palacio con 1.415 metros cuadrados. Las instalaciones a bordo son opulentas e incluyen múltiples piscinas, un estudio de grabación y una sala de entrenamiento.

En la imagen, proyecto del Orient Express Silenseas: el velero más grande hasta la fecha.

La realización de esta embarcación está prevista para 2026, y se llevará a cabo de la mano de la firma Stirling Design International y Maxime d’Angeac. El arquitecto ha expresado su compromiso de recrear un espacio interior que evoque los días de esplendor del crucero europeo. Sebastien Bazin, presidente y director ejecutivo de Accor, describe el Silenseas como “un barco diseñado para hacer realidad los sueños, un escaparate de lo mejor del savoir faire francés”. 

Una de las innovaciones más notables del Silenseas es su sistema de propulsión eólica revolucionario, conocido como SolidSail. Se compone de tres velas rígidas de 1.500 metros cuadrados cada una, que funcionan en tres mástiles basculantes de más de 100 metros de altura. Estas son capaces de proporcionar la mayor parte de la propulsión del barco en condiciones meteorológicas adecuadas, al combinar la energía eólica con un motor que funciona con gas natural licuado.

Un nombre cargado de historia

Georges Nagelmackers, descendiente de una familia de banqueros belgas, quedó totalmente fascinado por los “coches cama” de André Pullman. Nagelmackers los descubrió durante una visita a Estados Unidos y se propuso trasladar este modelo a Europa. Allí, era más común la distribución de hoteles de lujo a lo largo de las vías y los viajes continuaban siendo experiencias no del todo confortables.

Vista del vagón comedor, claramente inspirado por la tradición francesa del art nouveau.

Al darse cuenta de que los viajes en tren en Europa no eran tan cómodos como en América, se propuso duplicar las comodidades de los trenes del Viejo Continente. Así, trazó una ambiciosa ruta que comenzaba en París y llegaba a Constantinopla. El propósito último era conectar Occidente y Oriente de una forma cómoda y agradable.

En la década de 1870 fundó la Compagnie Internationale des Wagons-Lits (CIWL), donde la innovación se centró en los servicios a bordo, como los vagones cama, salón y restaurante. El 4 de octubre de 1883, el Orient Express partió de la Gare de l’Est de París con sus vagones de teca azul y dorada. En ese momento, miembros de la prensa y figuras del mundo financiero y del espectáculo quedaron maravillados por el lujo y los detalles del tren que, a lo largo de los años, ha atraído a personalidades como Coco Chanel, Lawrence de Arabia, Ernest Hemingway o Marlene Dietrich.

Una de las habitaciones del nuevo tren homenaje al Orient Express clásico. El concepto de coche cama se ha repensado hasta dar lugar a espacios como este.

A pesar de los desafíos que enfrentó a lo largo de la historia, el Orient Express mantiene su lugar especial en la memoria colectiva. Aunque su era dorada se vio eclipsada por los conflictos bélicos y la popularización de otros medios de transporte, la colaboración actual entre SNCF y Accor asegura que su legado continúe. La visión de Georges Nagelmackers se mantiene viva por medio de esta experiencia de viaje en el siglo XXI. El Orient Express, sea cual sea su forma, seguirá siendo un símbolo de distinción, elegancia y aventura.