Hotel Palacio Arriluce: cróquet, spa y piscina en el corazón de Neguri 

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Hotel Palacio Arriluce: cróquet, spa y piscina en el corazón de Neguri 

Tras 18 meses de intensas obras, la residencia de la familia Ybarra recupera todo su esplendor de la mano del grupo Leading Hotels of The World que oferta 49 habitaciones. 

El Hotel Palacio Arriluce, el único de cinco estrellas de Vizcaya con pista de cróquet y piscina exterior, se ha convertido en pocas semanas en una gran atracción para los vecinos, los turistas y los curiosos. Con su reforma, Neguri, ciudad de invierno en euskera, vuelve a ser parada obligatoria para los amantes del  lujo.  

En 1900 empezaban a construirse los espléndidos palacetes de Neguri inspirándose en las ciudades jardín de Inglaterra. En poco tiempo se convirtió en la zona residencial más exclusiva del País Vasco y de España. En los últimos años hemos visto muchos andamios porque varias de las mansiones se han adecuado a los tiempos que corren y se han dividido en pisos de lujo pero Arriluce da el gran paso de abrirse al público. 

En la imagen superior, Palacio Arriluce. Sobre estas líneas, el campo de cróquet junto al hotel que ya acoge competiciones de este deporte.

Entramos en el recinto. Un pequeño muro separa el Palacio de Arriluce de la calle Achecolandeta, columna vertebral de este barrio residencial. Nos da la bienvenida un campo de cróquet reluciente, un sol cada vez más habitual en el norte y una fila de Ferraris de todos los colores. “Este fin de semana estamos llenos y hemos recibido a un grupo de amantes de estos coches que vemos aparcados aquí delante”, nos explica Luisa Rodríguez, directora del proyecto. 

Rodríguez da las claves de la reforma: “Empezamos el business plan hace cuatro años y después de analizar la costa cantábrica nos dimos cuenta de que no existía ninguna oferta de estas características. El hotel está bajo el paraguas de LHW (Leading Hotels of The World), un grupo hotelero internacional canadiense, que vinieron a ver la casa y les presentamos el proyecto. Teníamos claro que debía ser todo muy equilibrado: la restauración, las habitaciones, el spa y la cafetería”. 

Conservar la historia de la familia  

Piscina del hotel, con vistas al Mar Cantábrico.

Luisa Rodríguez añade que “hemos querido conservar la historia de la familia Ybarra propietaria del inmueble. El arte y la cultura son un valor muy importante de la casa”, y aplaude el compromiso de los diferentes colaboradores como el asesor artístico Eloy Martínez de la Pera, marchante de arte y patrono de la Fundación del Museo de Balenciaga. En cada estancia descubrimos una o más obras de arte. Fotografías, grabados, esculturas o algunos muebles originales muy bien restaurados decoran todos los rincones.  

La capilla y la biblioteca se han respetado y son transitables. Descubrimos a algunos lugareños que conocían la casa antes de las obras que entran y salen de las diferentes estancias en busca de la capilla. Alguien les ha comentado que se ha conservado la vidriera intacta pero nadie les ha contado que en la actualidad es un bar elegantísimo donde se pueden consumir los mejores cócteles. A cada paso una sorpresa.

Interior del restaurante Delaunay, dirigido por Beñat Ormaetxea, en el Hotel Palacio Arriluce.
Interior del restaurante Delaunay, dirigido por Beñat Ormaetxea.

Las dos terrazas también merecen un alto. El cliente puede elegir dónde tomar el aperitivo antes de comer o cenar en el restaurante Delaunay que dirige Beñat Ormaetxea. En esta zona, la comida es prioridad absoluta y por eso se ha contratado al chef de Jauregibarria de Amorebieta como asesor gastronómico que ofrece cocina vasca actualizada. Ormaetxea vive a caballo entre el baserri (caserío en euskera) y el palacio.     

Con vistas al Abra  

En 1912, el arquitecto bilbaíno José Luis Oriol construye el Palacio de Arriluce sobre el acantilado de la Bahía del Abra. Las habitaciones con vistas y la piscina exterior tienen la fortuna de contemplar una vista panorámica del Mar Cantábrico única. 

La cercanía del puerto deportivo abre muchas posibilidades. Hoy en día los huéspedes piden experiencias y por eso no es extraño ver salir del hotel a grupos de turistas que se dirigen a un barco que les lleva directamente al Guggenheim o al Museo Bellas Artes y a comer a Bilbao. “Vendemos cultura, vendemos gastronomía y naturaleza. Vendemos Getxo, vendemos Bilbao”, concreta Rodríguez.  

El hotel Palacio Arriluce está situado junto al puerto deportivo. Imagen de la exclusiva terraza con piscina y poolbar La Ría.
El hotel Palacio Arriluce está situado junto al puerto deportivo. Imagen de la exclusiva terraza con piscina y poolbar La Ría.

Nadie se queda indiferente al ver el espléndido campo de cróquet donde ya se juegan competiciones. Han contratado un asesor en este deporte y obligan a que la gente vista de blanco. El spa también pretende ser puntero y posicionarse. Y las colaboraciones aumentan cada día. Por ejemplo, ya han firmado un acuerdo con Marqués de Murrieta y se ofrecerán visitas a la bodega y catas.  

Sin duda estamos ante un fenómeno hotelero que seguro contagia a esta zona tan rica en gastronomía y naturaleza.  El precio por habitación: desde 280 euros la noche.

Una de las 49 habitaciones del hotel, cada una diferente.
Una de las 49 habitaciones del hotel, cada una diferente.