Louis Vuitton Escale Cabinet of Wonders: arte en miniatura  

Relojes femeninos

Louis Vuitton Escale Cabinet of Wonders: arte en miniatura  

Los tres nuevos relojes joya, de edición limitada y espíritu viajero, están creados con una combinación de delicadas técnicas decorativas tradicionales.

La Alta Relojería no se ciñe a complejos mecanismos, también abarca sofisticadas técnicas artísticas, como las empleadas en los tres relojes Louis Vuitton Scale Cabinet of Wonders. Un trío que inicia un nuevo rumbo estético y mecánico en la colección con espíritu wanderlust de la maison, vinculada al ADN viajero de la marca por su origen en la producción de baúles. La trilogía (Koi’s Garden, Snake’s Jungle y Dragon’s Cloud) rinde homenaje a Gaston-Louis Vuitton (1883-1970), nieto del fundador de la firma, un gran coleccionista de arte y objetos raros que adquiría en sus numerosos viajes profesionales y personales.  

En la imagen superior, detalle de la esfera del modelo Snake’s Jungle ornamentada con una serpiente en un bosque de bambú. Sobre estas líneas, el mismo reloj que incorpora una caja de oro blanco de 18 quilates. El monograma GVL, diseñado específicamente para Gaston-Louis Vuitton, es de oro y nefrita.

De hecho, la serie Cabinet of Wonders se inspira en su colección de aproximadamente 800 tsubas antiguas (guardamanos de las katanas japonesas) bellamente decoradas, pequeñas obras de arte como las tres joyas recién lanzadas por Louis Vuitton que combinan las técnicas de una amplia sucesión de oficios artísticos. Eddy Jaquet (grabado), Fanny Quelloz (damasquinado), Rose Saneuil (marquetería) y Vanessa Lecci (esmaltado) son algunos de los prestigiosos expertos que trabajaron con La Fabrique des Arts Louis Vuitton para crear estos relojes de pulsera artísticamente decorados, diseñados por Marie Boutteçon, conocida creativa independiente especializada en relojes métiers d’art.

En la esfera del reloj Koi’s Garden destacan dos carpas koi esculpidas en oro blanco en un minucioso trabajo artesano.

Pese a este nuevo enfoque de la colección Escale menos basado en los husos horarios y más en un viaje en el tiempo y la artesanía, las piezas mantienen la caja redonda con detalles en sus asas pulidas a mano que recuerdan a los soportes metálicos de los icónicos baúles de la marca. Todas con un diámetro de 40 mm y un grosor de 12,04 mm. Todas con detalles que evocan a Japón. Las cajas y las hebillas están adornadas con tres variantes de ondas Seigaiha que representan las olas del océano. Un patrón tradicional japonés que se asocia con la buena fortuna y el bienestar. Incluso las correas de piel de becerro también hacen un guiño a las espadas niponas: están trenzadas a mano con una técnica específica para esta colección que simula la empuñadura de cuero de las katanas.  

La esfera es de oro blanco de 18 quilates y está decorada con ámbar, cristal de roca, nácar y diamantes. El monograma está creado con oro y ónix.

Adornados cada uno con diferentes motivos de animales y naturaleza orientales, los tres incluyen el monograma GLV específico del polifacético Gaston-Louis Vuitton y el calibre LFT023, el primer movimiento automático de tres agujas desarrollado internamente por el departamento de Alta Relojería de la firma francesa, La Fabrique du Temps.

El modelo Koi’s Garden incorpora una caja de oro blanco de 18 quilates y correa azul. La esfera está adornada con dos carpas koi (esculpidas también en oro blanco en un minucioso trabajo de grabado), peces que simbolizan la buena fortuna, el amor y la amistad en la cultura japonesa. Ambas nadan en un arroyo entre suaves remolinos y guijarros de colores, algunos en cuarzo ahumado y otros en cristal de roca. Los engastados con diamantes evocan el resplandor de la luz del sol sobre el agua. El monograma personal de Gaston-Louis Vuitton, situado a las 6 horas, está tallado en oro y ónix. La decoración del reloj es el resultado de 150 horas de meticuloso trabajo manual.  

En el modelo Dragon’s Cloud el ojo del legendario animal deslumbra en rojo brillante albergando un secreto: un cabujón de rubí sostenido por el pliegue del párpado de oro amarillo.

Snake’s Jungle incorpora una caja de oro blanco de 18 quilates y una correa verde, el mismo color que predomina en la esfera adornada con una serpiente tridimensional en un bosque de bambú, compuesto por 367 diminutas piezas de madera, pergamino y paja y ensambladas cuidadosamente a mano con técnicas de marquetería. El reptil (encarnado mediante microescultura, grabado y esmaltado champlevé) mira fijamente al monograma GLV de oro y nefrita a las 12 horas. 

Dragon’s Cloud es el único con una caja en oro rosa de 18 quilates. Con un brazalete marrón, muestra un dragón dorado sosteniendo un monograma GLV engastado en cornalina. Mientras que en occidente esta criatura mitológica simboliza el fuego, en oriente está relacionado con el cielo y el agua, de ahí que en la esfera represente su hábitat tradicional con nubes.

El único de los tres con una caja de oro rosa, luce un monograma GLV de oro y cornalina.

Para reproducir este entorno se ha utilizado una rara técnica conocida como damasquinado, una forma de marquetería sustentada en metales de distintos colores que crean un efecto multicapa y recrea las texturas de la naturaleza. La mitad inferior del animal está acabada en esmalte paillonné, una de las técnicas decorativas más delicadas de las utilizadas en relojería. Se basa en pequeños fragmentos de pan de oro (paillons) suspendidos entre capas de esmalte translúcido.

Paillons de flores monogram de oro amarillo adornan las escamas del dragón, brillando sobre un fondo de esmalte negro, mientras que la esfera acoge las flores monogram más grandes de oro rosa. Imitando el monograma GLV engastado en cornalina, el ojo del dragón deslumbra en rojo brillante albergando un secreto, un cabujón de rubí sostenido por el pliegue del párpado de oro amarillo. 

Cada uno de los modelos de la colección Louis Vuitton Escale Cabinet of Wonders se lanza en una edición limitada de 20 piezas. Los tres ofrecen una resistencia al agua de hasta 50 metros.

Los tres relojes están impulsados por el mismo calibre LFT023 que brinda una reserva de marcha de 50 horas. El fondo de cristal permite contemplar el microrrotor de oro de 22 quilates adornado con las ondas que simulan la olas del mar.