Lucía Bustamante, diseñadora de Lunord: gabardinas de autor con tejidos sostenibles

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Lucía Bustamante, diseñadora de Lunord: gabardinas de autor con tejidos sostenibles

Las prendas se confeccionan a mano en edición limitada de cinco unidades. Cada una se inspira en una historia y en el mar y la montaña de Cantabria.

En el corazón de la moda, Lucía Bustamante se presenta como una artista que va más allá del diseño. Con 20 años dedicados a la alta costura y sus raíces cántabras por bandera, ha dado vida a Lunord, una marca de gabardinas únicas, cada una con nombre propio y una gran historia detrás. Cantabria, con su mezcla de mar y montaña, se esconde tras cada detalle. La firma promueve el arte y la artesanía a partes iguales y aboga por una filosofía de vida pausada y consciente.

En la imagen superior, Lucía Bustamante Hernáiz, en Cantabria, su tierra natal, con la gabardina modelo Litoria de edición limitada de cinco unidades (2.200 euros). Sobre estas líneas, la modelo luce la prenda llamada Isidora, que puede personalizarse con una frase propia (2.400 euros).

Pregunta. ¿Quién es Lucía Bustamante?

Respuesta. Yo me considero, más que diseñadora de moda, que fueron un poco mis inicios, artista. Creo que tengo el talento de crear cosas bellas en casi cualquier ámbito y eso me hace una artista.

P. ¿Cómo surge el proyecto Lunord?

R. He cumplido 40 años ahora y llevo desde los 22 años en la alta costura. He sentido una necesidad muy grande de conectar con mi esencia, con el norte, y mi prenda favorita siempre han sido las gabardinas. Me fascina esta prenda y, además, la veo un poco como una oda a mis raíces. Es propia de un lugar de viento, de frío y yo, que he crecido en Cóbreces (Cantabria), me encanta. Las de Lunord son muy exclusivas, muy cuidadas, muy artesanales, muy centradas en el detalle… Y, sobre todo, para poder ponértelas todos los días.

La modelo viste la gabardina Litoria, de color hielo, como tono principal. Las estrellas bordadas en color oro en la partes superior de la espalda y los hombros le aportan el toque distintivo. Es posible elegirla en otros dos colores: caqui o azul marino. Todas las de firma cántabra se confeccionan a medida y a mano.

P. ¿Qué papel toma Cantabria en el proceso creativo y productivo de sus prendas?

R. Siempre me inspiran las historias de vida para crear mis prendas. Siempre tomo algo que me emocione: cada gabardina tiene un nombre, una historia… Detrás de cada prenda Lunord hay un homenaje a una persona que me inspira. Escojo personalidades de mucho trasfondo y las traslado a esta estética, resultado de la mezcla de mar y montaña de Cantabria. Para mí es todo un tributo de vida, captura la esencia del paraje en el que he crecido. Cantabria es para mí el estar siempre en el borde del acantilado, junto a un mar abrupto y bajo la copa de un eucalipto.

P. ¿Cuáles son los valores fundamentales de Lunord? ¿Qué quiere proyectar con sus prendas?

R. Yo quiero reivindicar el arte, la artesanía y la moda más allá del sentido estricto de moda a pie de calle. Pongo por delante de todo la artesanía de toda la vida, el bordado, el trabajo con las manos… Cada gabardina se hace de una en una, en un proceso largo. Se tarda cinco semanas en confeccionar cada una de ellas y esa es mi manera de reivindicar la costura como arte. Además, es también que al llevarlo tú te sientas único, porque solo tú tienes eso, el resultado de un trabajo irrepetible. Apuesto también por la sostenibilidad y por una forma de vivir y consumir despacio, consciente y con calma.

Gabardina de Lunord dedicada a Yeye, el abuelo de Lucía. The Yeye Trench Coat es una colaboración con la firma neoyorquina Old Stone Trade.

P. Cuéntenos un poco más sobre sus creaciones: Isidora, Ginevra, Litoria, Yeye…

R. Mis creaciones son para mí como una meditación, me fascina y me relaja diseñar. Tenemos a Isidora por un lado y, por otro lado está Ginevra, que es con la que yo me siento más identificada. Ginevra para mi es la vida rural, las flores, la nostalgia… Es una gabardina que apuesta más por el paraje interior de Cantabria. Isidora, por su parte, es un homenaje directo a mi bisabuela, que era una mujer muy valiente, inteligente y poderosa. Todas las creaciones tienen un pedazo de mí, creo que en todas se refleja esa historia que quiero transmitir. Todas son muy personales y están siempre vinculadas a amigas y personas a la que quiero. Litoria, por ejemplo, es un homenaje a una muy buena amiga mía con una historia complicada. Para mí es muchas cosas a la vez, es magia, es misticismo… Y de ahí vienen las estrellas bordadas en oro sobre ese color del cielo gris tan típico de mi tierra. La última que hemos hecho se llama como llamábamos siempre a mi abuelo: Yeye. Esta es el resultado de una colaboración exclusiva con Old Stone Trade, una firma de Nueva York. Es una gabardina que ha tenido una acogida muy buena y estoy muy contenta por ello. Es de corte masculino, pero la están vistiendo mujeres también. Los colores son los verdes de esa montaña que acecha junto a la playa de Cóbreces. A mí me resulta una prenda atemporal, con mucha clase y representa esa elegancia inherente a mi abuelo, que vestía así sin darse cuenta de lo que significaba. 

P. ¿A qué público van dirigidas estas creaciones?

R. Es un público que tiene gusto por las cosas únicas, atemporales, que busca ropa que le vaya a acompañar siempre. Creo que atraigo a un tipo de cliente que compra de una manera muy consciente y que, además, valora lo que compra. La percepción que yo recibo de ellos es que se valoran a ellos mismos y que quieren vestirse con prendas especiales. El interior de cada gabardina está firmado en oro a mano. Cuando tú coges estas prendas y tienes en tus manos los tejidos, te das cuenta de que son todos orgánicos y sostenibles. Mis clientes saben que no hay más que cuatro o cinco piezas como la que están comprando, ni las va a haber. Es por eso que valoran lo que compran y se sienten especiales al lucir las prendas. 

La gabardina Isidora, en ambas imágenes, es un homenaje directo a la valentía y fortaleza de su abuela. La inscripción “I believe I can fly” decora la espalda.

P. ¿Cuáles son sus planes de futuro, profesionalmente hablando?

R. Mi proyecto es muy muy reciente, entonces todas mis aspiraciones siguen puestas en crecer. Me gustaría no solo que más gente me conociera, sino también crecer en el sentido artístico. Como mencionaba anteriormente, yo busco que mi moda se considere arte y creo que lo puedo conseguir. Al igual que ha surgido esta colaboración en Nueva York, espero que sigan surgiendo otras cosas pequeñas que son, a la vez, muy grandes. Ya viví en otros proyectos anteriores la experiencia de producir a mayor escala y ahora busco mantener siempre la esencia de las piezas únicas. Eso es lo que me llena y me interesa.

P. Para finalizar, ¿qué conclusiones ha obtenido después de este tiempo a la cabeza de la marca?

R. Puedo decir ahora que me gusta muchísimo lo que hago, que me encanta conectar a través de Lunord con personas que se sienten identificadas con mi mensaje. Ahora sé que me merece la pena esta forma de vivir y vestir que defiendo. Lunord me ha permitido vivir de la forma en la que me gusta y sentirme conectada con mi esencia. Quizás este es el momento en que más alineada siento mi faceta personal y la profesional.

Gabardina Ginevra, con estampado de flores. Está disponible en una edición limitada de cinco piezas (2.100 euros).