Microlino: movilidad sostenible con un minicoche diferente

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Microlino: movilidad sostenible con un minicoche diferente

Este vehículo micro se recarga en cuatro horas con un enchufe doméstico. Es posible elegir entre tres tipos de baterías que ofrecen diferentes autonomías.

Con 2,5 metros de largo, 1,47 de ancho y 1,50 de largo, Microlino es un pequeño modelo biplaza ideal para recorrer la ciudad, ya que ocupa la tercera parte del espacio que abarcaría un coche de tamaño normal. Heredero del BMW Isetta, el “coche-burbuja” comercializado con gran éxito durante los años 50, estas microdimesiones también implican que el vehículo emplea un 50% menos de piezas que los coches convencionales.

Este microcoche totalmente eléctrico cuenta con un diseño rompedor. A diferencia de propuestas similares, el acceso al interior no es por los laterales, sino a través de una puerta frontal. El Microlino posee un maletero que alcanza los 230 litros de volumen, lo que convierte al compartimento trasero del automóvil en un espacio pensado para “tres cajas de cerveza”, en palabras del fabricante.

En la imagen superior, el modelo Competizione en verde. También está disponible en otros colores mate (negro, gris y azul). Se comercializa desde 23.560 euros. Sobre estas líneas, Microlino Dolce en color rojo, que incorpora un techo solar. Se comercializa desde los 22.990 euros.

Si el Microlino destaca por algo en particular, es por su compromiso con el medioambiente. Desde su sencillez para cargar el vehículo, ya que tarda cuatro horas en llenar su batería 100% eléctrica a través de un enchufe doméstico, hasta el uso de la energía solar que emplea su línea de montaje ubicada en Turín, Micro Mobility Systems apuesta por iniciativas que ayuden a minimizar el impacto del producto en el medio ambiente. A su vez, el 80% de las piezas utilizadas en su fabricación proceden de proveedores locales repartidos por toda Europa.

La puerta de acceso al interior del Microlino (en la imagen, modelo Dolce) se encuentra en el frontal del vehículo.

Una de las características más relevantes del Microlino es su estructura monocasco, lo que refuerza la seguridad y el comportamiento de conducción de este vehículo. A cargo de esta carrocería se encuentra CECOMP, empresa asociada en el proceso de producción. En su lista de logros pueden presumir de haber producido también piezas para grandes marcas como McLaren, Maserati o Aston Martin.

Además de las ventajas inherentes a sus pequeñas dimensiones, como aparcarlo fácilmente, el minicoche Microlino se recarga en solo cuatro horas mediante un enchufe doméstico. Alcanza una velocidad máxima de 90 kilómetros por hora y ofrece una potencia de 12,5 kW. Es posible elegir entre tres capacidades de batería que le confieren 95, 175 o 230 kilómetros de autonomía.

La versión Competizione en negro. El minicoche incorpora una barra de luces LED tanto en la parte frontal como en la trasera.

El Microlino se puede adquirir en dos modelos estándar. El primero de ellos, Dolce, con colores retro y detalles cromados, cuesta desde 22.990 euros. Mientras que la versión Competizione, con unos acabados mate más discretos, asciende hasta los 23.560 euros. Ambos poseen barras de luces LED Infinity, volante de cuero vegano y doble pantalla, entre otras características.

Otra posibilidad del Microlino es que puede accederse a él sin necesidad de comprarlo, sino con un alquiler mediante Astara Move. La suscripción mensual cuesta 450 euros. En este servicio de arrendamiento está disponible el modelo Microlino Pioneer, de edición limitada a 999 unidades. Una opción más para acceder al minicoche Microlino, que gracias a su tamaño, brinda una movilidad segura, práctica y sostenible.

Modelo de edición limitada a 999 unidades Microlino Pioneer, de color azul.
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