El Ferrari Testa Rossa que puede rozar los 40 millones de dólares

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El Ferrari Testa Rossa que puede rozar los 40 millones de dólares

Sotheby's vende en una subasta privada y cerrada del 21 al 23 de febrero uno de los 19 míticos 250 V12 que carrozó Scaglietti.

Testa Rossa (en italiano cabeza roja o pelirroja) es una denominación mítica en Ferrari. Se acuñó por primera vez en 1957 para designar al nuevo coche de carreras destinado a los clientes de la marca, el 250 con motor V12 de 300 caballos y escultórica carrocería de aluminio diseñada por Sergio Scaglietti. Era más potente que su antecesor, el 500 TRC, pero compartían un chasis similar. Años después, entre 1983 y 1996 Ferrari recuperó el nombre Testarrosa para un deportivo “de calle”, nada que ver con su antepasado. Un biplaza de dos puertas que fue muy popular en las películas de la época. Era el coche que conducía Sonny Crockett (Don Johnson) en la serie Miami Vice (en España, Corrupción en Miami).

Ahora Sotheby’s Sealed, la división más exclusiva y especializada de la famosa empresa de subastas, pone a la venta una de las pocas unidades que hay en el mundo de este codiciado Ferrari, el de los años 50 del siglo XX, uno de los más espectaculares producidos en Maranello (Italia). La venta se realizará por pujas privadas entre el 21 y 23 de febrero en Estados Unidos, aunque se puede pujar desde cualquier rincón del mundo. El objetivo es mantener la discreción y la confidencialidad, con un sistema de pujas tradicionales, pero en un entorno más privado. Este dinámica se utiliza en objetos especialmente valiosos, sofisticados y codiciados.

Perspectiva lateral del Ferrari 250 Testa Rossa que cuenta con un palmarés espectacular.
En la imagen superior, el volante del Ferrari 250 Testa Rossa. Es ligero, de madera, con solo tres radios y el escudo de la marca en el centro fabricado en esmalte. Sobre estas líneas, perspectiva lateral del coche que cuenta con un palmarés espectacular. Dominó la temporada de 1958. Fue 1, 2 y 4 en los 1.000 km de Buenos Aires; 1 y 2 en Sebring; 1 y 3 en el Targa Florio y ganador de las importantes 24 Horas de Le Mans.

El actual propietario de este Ferrari tiene una de las colecciones de coches clásicos más importantes del mundo por lo que esta venta ha despertado un gran interés en este exclusivo mercado. Con un valor estimado de entre 34 y 38 millones de dólares, este Ferrari Testa Rossa podría rozar los 40. En 2014, una unidad de este modelo de 1957, que perteneció a la escudería Ferrari y fue campeón pilotado por el estadounidense Phil Hill y el británico Peter Collins, ya alcanzó esa cifra.

Vista cenital tal del vehículo, que en los años 90 del siglo XX y hasta que se restauró en 2013 siguió compitiendo en carreras de clásicos en manos de sus diferentes propietarios. En 1994 participó en la Mille Miglia Historica y el Goodwood Festival of Speed.

Era una unidad con chasis 0738 TR que se terminó de fabricar en 1958. Y una de las 19 exclusivas que se produjeron bajo la supervisión de Enzo Ferrari y carrozado por el experto italiano Sergio Scaglietti (Módena, Italia, 9 enero 1920-20 noviembre 2011). El palmarés de este Ferrari incluye su participación en 20 carreras de los años 50 y 60 y cuatro victorias en los más de 10 años que estuvo rodando en los circuitos de todo el mundo.

Recientemente se le realizó una completa restauración en Ferrari Classiche, la división de la marca del cavallino especializada en reservar su pasado, que conoce todos los detalles de cada coche que salió de sus talleres y ha certificado que este Testa Rossa es uno de los pocos que conserva el motor y la caja de cambios originales y ahora restauradas.

El diseño de la carrocería, desarrollado para este Testa Rossa por Sergio Scaglietti,
sigue siendo moderno en el siglo XXI. Es aerodinámico y escultural, marcado por los grandes pasos de rueda y la boca ovalada.

A diferencia del Testarossa de los 80 (que además se escribía junto), su antecesor se caracteriza por la elegancia de sus curvas y el equilibrio de su diseño marcado por unos poderosos pasos de ruedas, un gran morro, todo ello para conseguir la mejor aerodinámica. Mide 3,95 metros de largo, con una distancia entre ejes de 2,35 metros y 1,52 de ancho. La tracción es trasera con el motor situado delante. Es un V12 con una potencia máxima de 300 caballos a 7.20 rpm que le permitía alcanzar una velocidad máxima de 270 km/h.

El cuadro de instrumentos presenta una estética minimalista, pero con todas las informaciones que necesita el piloto. A lo largo de estos años ha mantenido el idioma italiano del original.

Para Shelby Myers, directora global de ventas privadas en RM Sotheby’s, el 250 Testa Rossa “debería ser el automóvil más deseable en el mundo, especialmente en el contexto de Ferrari. Revolucionó el campeonato del mundo de la época y ganó las 24 Horas de Le Mans cuatro veces”. La experta destaca que este coche, como inversión, es raro “por el número de unidades producidas, por su carrocería descapotable y su icónico diseño, es el epítome de arte rodante y estas oportunidades surgen raramente”.

Puesto de conducción con asientos de cuero. A lo largo de una década, este Ferrari, el chasis 0738 TR, participó en cerca de 20 carreras e incluso consiguió alguna victoria. La restauración realizada por Ferrari Classiche en los talleres de Maranello recuperó la elegancia deportiva que tuvo en el siglo XX.