Adjudicado en 51,7 millones de dólares el Ferrari GTO Tipo de 1962 con mejor palmarés

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Adjudicado en 51,7 millones de dólares el Ferrari GTO Tipo de 1962 con mejor palmarés

Se subasta en Nueva York el próximo 13 de noviembre y podría superar la cifra récord de 60 millones de euros.

El mundo del coleccionismo de automóviles clásicos de lujo se revolucionó por la salida al mercado de un modelo excepcional: el Ferrari GTO Tipo de 1962 con número de chasis 3765. Un coche de competición con un amplio palmarés de la Scuderia de la marca. Durante los últimos 38 años ha pertenecido a un único coleccionista de Ohio, Estados Unidos. Este no solo lo ha preservado con mimo, también ha acrecentado su número de distinciones: el deportivo ha recibido varios premios en concursos de elegancia por su estilo y belleza. 

En la imagen superior, vista lateral del modelo GTO Tipo 1962, premiado en competiciones y también varias veces por su diseño. Sobre estas líneas, vista frontal del deportivo con el número siete en el capó que recuerda el origen competitivo del automóvil.

Este modelo es tan especial que la empresa a la que se encargó su venta, RM Sotheby’s, ha buscado una fórmula diferente a la tradicional subasta. Esta venta única, a la que se ha llamado One Lifetime. One Car. One Chance (“Una Vida. Un coche. Una Oportunidad”), abrió la posibilidad de pujar online con un sistema de registro previo. La venta se cerró el 13 de noviembre en Nueva York y se adjudicó en 51,7 millones de dólares, sin llegar a superar el récord, que dada la creciente demanda de modelos clásicos de Ferrari y las cifras alcanzadas en las últimas subastas, algunos expertos preveían en unos 60 millones de dólares, pero quedando muy cerca. El último GTO se subastó en Monterrey (California) en 2018 por 48,4 millones de dólares. 

Un modelo histórico

El Ferrari que se acaba de adjudicar merece la máxima expectación. Es una de las 34 unidades del GTO (Gran Turismo Omologata) que se fabricaron entre 1962 y 1964. Esta gran limitación de producción permitió a Ferrari definir bien cuál sería su público. El GTO nació como un modelo de competición en la categoría de GT.

El Ferrari chasis 3765, pilotado por Mike Parkes y Willy Mairesse, quedó primero de su categoría en los 1.000 km de Nürburgring de 1962 que corría con el número 120.

El Chasis 3765 se quedó en la casa para competir en la Scuderia Ferrari y fue el único que desde el origen llevó el motor de cuatro litros. De fábrica salió pintado de color Rosso Cina y debutó con la Scuderia Ferrari el 27 de mayo de 1962 en los 1.000 km de Nürburgring con el número 120, llevado por los pilotos de fábrica Mike Parkes y Willy Mairesse. Se alzó con la victoria en su categoría y fue segundo en la general. 

El deportivo tiene un peso de 880 kilos y unas dimensiones de 4,40 metros de largo, 1,67 de ancho y 1,24 de alto.

El motor inicial, un V12 de 102 caballos, que alcanzaba una velocidad punta de 102 km/h, fue revisado para la carrera de Le Mans de 1962 y reemplazado por otro de seis carburantes que elevó la potencia a 390 caballos. Al volante se turnaron los pilotos Mike Parkes y Lorenzo Bandini que corrieron con el número siete. En 1965, el mismo coche fue subcampeón en la prestigiosa Taga Florio de Sicilia. 

El modelo Ferrari 250 GTO empezó a gestarse a finales de 1961, como sustituto de los 250 GT de competición, y su desarrollo supuso un paso de gigante en la construcción de los nuevos vehículos. Su artífice fue el genial ingeniero Giotto Bizzarrini, originario de Livorno y fallecido el pasado mes de marzo. Este ayudó a crear la leyenda de Ferrari, también de Lamborghini y Alfa Romeo, además de su propia marca. Bizzarrini, conocido también como el ‘Giotto del automóvil’, era nieto de uno de los colaboradores de Marconi, el inventor de la radio. 

Imagen del inicio de la carrera de los 1.000 km de Nürburgring (Alemania) el 27 de mayo de 1962. En aquellos años cuando se daba la salida los pilotos debían correr hacia sus coches.

Su trabajo más brillante para Ferrari fue precisamente el desarrollo del 250 GTO para el que utilizó por primera vez en un automóvil estudios aerodinámicos avanzados que ayudaron a crear las tomas de aire o las zonas de depresión en el capó. La elegancia y equilibrio de su carrocería han sido claves en su éxito posterior. Mide 4,40 metros de largo, 1,67 de ancho y 1,24 de alto con una distancia entre ejes de 2,40 metros y un peso de 880 kg. 

En agosto de 1974 Ferrari vendió esta unidad del 250 GTO a un estadounidense muy vinculado a ‘la casa’, Fred Leydorf, gerente del equipo de diseño de motores en American Motors Corporation y presidente de la Ferrari Club of America (FCA), quien lo transformó ya en un coche de colección y exposición.  

Tras el éxito en Alemania, Ferrari llevó el coche un mes después, el 24 de junio, a las 24 Horas de Le Mans con los pilotos oficiales Mike Parkes y Lorenzo Bandini al volante. Aunque fue en cabeza gran parte de la carrera al final se tuvo que retirar por un problema mecánico. Sin embargo, Ferrari ganó ese año la carrera francesa.

Durante una década se pudo ver en diferentes reuniones de FCA y en el Styling Auto Show de 1976, con lo que fue aumentado su prestigio y empezó a llamar la atención de los grandes coleccionistas. Uno de ellos, su último propietario, lo adquirió en abril de 1985 tras una completa restauración que hizo un especialista de Florida. Desde entonces, ha sido el triunfador en todos los premios de elegancia a los que se ha presentado, en Pebble Beach o Amelia Island, acrecentando aún más su palmarés.