El futuro del aceite de oliva virgen extra español está en la excelencia

AOVE

El futuro del aceite de oliva virgen extra español está en la excelencia

Siete productores unen sus fuerzas, por tercer año consecutivo, para comercializar sus AOVEs desde la asociación Grandes Pagos de Olivar.

Calificado con frecuencia como oro líquido, el aceite de oliva, y en especial el aceite de oliva virgen extra (AOVE) es uno de los grandes tesoros agrícolas gastronómicos y culturales de la cultura mediterránea. Hoy más que nunca, este tópico repetido hasta la saciedad es una realidad. Y no solo por la escasez de las últimas cosechas, que han propiciado el aumento de sus precios hasta niveles de récord. Sino porque el sector está evolucionando, con asociaciones como Grandes Pagos de Olivar a la vanguardia. Desde su creación en 2005, cada uno de sus siete miembros busca la excelencia en la producción. Desde 2021 unen, además, sus fuerzas para comercializar en conjunto siete AOVEs de Pago.

La asociación la componen las firmas Abbae de Queiles (Navarra), Aubocassa (Mallorca), Casas de Hualdo (Toledo), Castillo de Canena (Jaén), Marqués de Griñón (Toledo), Marqués de Valdueza (Badajoz) y Masía El Altet (Alicante). Son aceites procedentes de zonas muy diferentes con una característica común, el concepto de pago.

Como miembros de esta asociación, los olivos de los que proceden estos AOVES están situados en una demarcación de terreno (terroir en francés, equivalente al terruño español) delimitado, y son sometidos a un control cercano y estricto que permite a sus responsables dirigir la producción del aceite de principio a fin. De esta forma se replica en el olivar el concepto de château presente en la cultura del vino.

En la imagen superior, los siete AOVEs Grandes Pagos de Olivar. Sobre estas líneas, las botellas en la caja de madera tal y como se comercializa la cosecha 23/24. Está a la venta en la Oleoteca La Comunal (Mejía Lequerica, 1. Madrid) y en www.lacomunal.es. Precio: 150 euros. Las siete referencias se pueden comprar individualmente a través de las respectivas tiendas online y en establecimientos especializados.

Con esta filosofía, y por tercer año consecutivo, la cosecha 2023/24 de estos siete pagos se ha puesto a la venta de forma conjunta, en un estuche de madera sostenible que reúne las botellas en formato de 500 ml, cada una con su estética y características propias. En palabras de Francisco Vañó, presidente de Grandes Pagos de Olivar desde 2021, “estamos involucrados con la trasparencia, el intercambio de conocimiento y experiencias colaborativas y en la firme voluntad de dar a conocer y potenciar el consumo de los AOVEs de extrema calidad producidos en todas las regiones olivareras españolas”.

En la imagen, de arriba abajo, Masía El Altet High Quality 23/24, Marqués de Valdueza Coupage 23/24 y Marqués de Griñón OleumArtis 23/24, todos en botella de 500 ml.

Masía El Altet High Quality 23/24. Un coupage de las variedades genovesa, blanqueta, alfafarenca, picual y arbequina. De color verde intenso, en nariz se perciben notas con frutado medio alto, mientras que en boca tiene una entrada dulce y densa, con buen equilibrio entre picante y amargo y notas herbáceas de gran complejidad.

Marqués de Valdueza Coupage 23/24. Se ha elaborado con las variedades morisca, arbequina, hojiblanca y picual, con un frutado de aceituna verde de intensidad media-alta. En boca la primera sensación es dulce, seguida de un ligero amargor con un final picante muy sutil.

Marqués de Griñón OleumArtis 23/24. El nuevo coupage OleumArtis (arbequina, picual y cornicabra) es de un color amarillo oro intenso. En boca presenta aromas vegetales muy potentes, y un final moderadamente amargo.

De arriba abajo, Castillo de Canena Reserva Familiar Picual 23/24, Casas de Hualdo Reserva de Familia 23/24, Aubocassa 23/24 y Abbae de Queiles 23/24, todos, también, en botella de 500 ml.

Castillo de Canena Reserva Familiar Picual 23/24. Presenta un color verde intenso y aroma frutado alto de hoja verde y hierba recién cortada. Una línea que continúa en boca, con las mismas sensaciones herbáceas.

Casas de Hualdo Reserva de Familia 23/24. Las mejores partidas de aceites de oliva vírgenes extra de las cuatro variedades de la finca Hualdo, Cornicabra, Manzanilla, Picual y Arbequina, son ensambladas para obtener Reserva de Familia, un aove frutado intenso complejísimo, con una dulce entrada en boca, donde progresivamente van apareciendo notas amargas y picantes de intensidad media.

Aubocassa 23/24. Con una ligera turbidez debido a que no se filtra, este 100% arbequina de color amarillo verdoso es intenso. En boca es fresco y sedoso en una primera impresión. Después llegan percepciones de frutas y verduras con un ligerísimo picante que da vida al conjunto.

Abbae de Queiles 23/24. Monovarietal de arbequina presenta un color amarillo dorado limpio y aroma verde profundo y fresco. En boca predominan la sensación de fruta madura y el potente aroma de la arbequina.

En la imagen, olivar del antiguo Señorío de Valdepusa, donde la firma Marqués de Griñón produce su aceite virgen extra de Pago.

El sector del aceite de oliva, pese a ser uno de los pilares fundamentales de la economía española, en el que es líder mundial por superficie, producción y comercio exterior, está sufriendo una importante crisis. Ya durante la comercialización de la campaña 22/23 Rafael Pico, director de la Asociación Española de la Industria y el Comercio Exportador del Aceite de Oliva (Asoliva) declaraba a la agencia Europa Press: “En 30 años no habíamos visto una producción tan baja”. En esta campaña 23/24 la situación ha mejorado ligeramente, según los últimos datos facilitados mensualmente por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

En la imagen, aceitunas maduras y listas para su recolección. Esta se realiza, según el destino del fruto, mediante ordeño (manualmente, una a una), vareo (golpeando con largas varas las ramas y recogiendo el fruto manualmente del suelo, donde se han extendido telas de rejillas finas), vibración mecánica de las ramas o del tronco (los más comunes hoy día) o mediante cosechadoras, en los olivares de carácter superintensivo. Las aceitunas más valiosas son las de vuelo, es decir, las que se recogen del árbol, y las de menor calidad son las que ya han caído de forma natural al suelo. Foto: Ala Graczyc.

A falta de cifras definitivas, ya que la maduración de la aceituna y, por tanto, la campaña de recolección se ha retrasado en algunas zonas del país, las previsiones la cifran en un 15 por ciento por encima de la temporada anterior, aunque seguirá un 34 por ciento por debajo de la media de las últimas cuatro.

La crisis del aceite de oliva virgen extra va remitiendo

La escasez de lluvias en los últimos tres años es la principal causa de las malas cosechas de un cultivo fundamentalmente de secano (en España el 68 por ciento del olivar, aproximadamente). Pero tampoco las explotaciones de regadío han recibido la dotación de agua necesaria, debido a las restricciones por la escasez de reservas hídricas en los pantanos.

Cada olivo suele necesitar al menos entre 500 y 800 litros de agua anuales dependiendo de la edad de la plantación, el tipo de suelo y la variedad. Estas necesidades alcanzan su pico especialmente durante la primavera, para favorecer la floración y fructificación, y el otoño, cuando el fruto madura. Este proceso llamado envero es el factor que marca en qué momento debe realizarse la recolección, esto es, cuando alcanza el punto óptimo de maduración para garantizar el equilibrio entre la cantidad de aceite que produce cada aceituna y su calidad.

Pero hay otros factores que influyen en la situación actual, como la falta de un stock que suele compensar las malas cosechas cíclicas (vecería) y la subida de los costes de producción. También tiene un papel la repercusión de algunas de las leyes dictadas desde la CE, no solo al olivar español, sino a todo el sector agropecuario europeo, que ve a corto y medio plazo cómo pierde competitividad frente a terceros países.

Con más de 350.000 agricultores, unos 15.000 empleos en la industria y más de 32 millones de jornales por campaña, según datos oficiales, la situación actual del producto que simboliza la cultura española sin duda mejorará en el momento en el que las condiciones climáticas sean más propicias y el sector vaya implementando las innovaciones necesarias en su cultivo, producción y comercialización, como sucede con iniciativas como las de Grandes Pagos de Olivar.