Mueble para vinilos Wrensilva M1: alta fidelidad en un diseño retro 

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Mueble para vinilos Wrensilva M1: alta fidelidad en un diseño retro 

El buque insignia de la firma californiana ahora está disponible en más acabados para elegir.

En la década de los 80, los vinilos fueron desplazados por los CD y los reproductores digitales. Pero en los últimos años han resurgido no solo entre nostálgicos de aquella época, sino también entre las nuevas generaciones. En 2022, se vendieron en España 1,7 millones de vinilos, según datos de Promusicae, una cifra que supone 12 veces más que 10 años antes. Para quienes optan por este formato, los muebles con capacidad para albergar el tocadiscos y los álbumes se presentan como una alternativa práctica y decorativa. Al menos con modelos como Wrensilva M1, que aúnan las tecnologías actuales con la estética del pasado.  

En la imagen superior, vista cenital de la consola Wrensilva M1, que integra un tocadiscos y otras tecnologías para brindar sonido en alta fidelidad. Sobre estas líneas, el mismo modelo, que está disponible en madera de nogal y de fresno, con las rejillas de los altavoces en negro, metal o blanco.

Wrensilva es una empresa especializada en mobiliario de audio, con sede en California, que desde 2016 produce a mano consolas que combinan la reproducción de un tocadiscos analógico tradicional con la transmisión de audio moderna. Conectando ambos mundos, en su catálogo cuenta con varios modelos y el M1 es su buque insignia. Todos con un diseño vintage y a la vez moderno. Y para encajar en más salones o salas de estar, la compañía acaba de presentar nuevas opciones estéticas: ahora es posible elegir entre madera de nogal o fresno con distintas rejillas (negra, metal o blanca) y patas (plateada, negra o bronce).  

Junto al giradiscos hay un compartimento para guardar 25 discos (en el modelo M1).

Con unas medidas de 183 x 81 x 61 cm, Wrensilva M1 aloja en su interior el tocadiscos al que se accede mediante una tapa con bisagras con las que adopta cuatro posiciones: abierta, cerrada y 90 o 65 grados. En el frontal incorpora unos altavoces que se pueden extraer mediante un sistema magnético que queda oculto. Ofrece espacio para almacenar hasta 175 discos, de los cuales 25 se guardan en un compartimento junto al giradiscos). Para suelos irregulares, las patas de aluminio pulido cuentan con un mecanismo de ajuste con el que se nivela la consola. Como pieza de diseño, todo está muy cuidado y todo hecho a mano.  

Wrensilva The Standard, en la imagen, presume del mismo diseño que el M1, solo que en un tamaño menor: caben hasta 120 vinilos (15 de ellos junto al tocadiscos).

En el aspecto tecnológico, la consola integra un equipo de alta fidelidad, de 300 W de potencia, compatible con altavoces inalámbricos Sonos, fabricante con el que colaboraron en un mueble, Wrensilva Sonos Edition, en 2017, y en la que el actual CEO de Wrensilva, Greg Perlot, trabajó como alto ejecutivo. Así, ofrece seis opciones de escucha: vinilo, transmisión wifi de Sonos, bluetooth 4.0 con aptX, móvil (conector de 3,5 mm) y entradas RCA (auxiliar 1 y 2) para conectar dispositivos de audio y vídeo (DVD, televisores, amplificadores, altavoces y consolas de videojuegos).  

Además del mueble Wrensilva M1, con un precio de 12.990 dólares, la compañía también comercializa un modelo similar en diseño a este y más pequeño, The Standard, el más popular de su catálogo, según indica en la web. Sus dimensiones son 149 x 68,5 x 48 cm, caben hasta 120 discos (15 arriba, al lado del giradiscos) y se puede adquirir con los mismos acabados que el M1. En cuanto a tecnologías, es igual al “hermano mayor”, y cuesta 9.990 dólares. De este se vende una versión, en edición limitada de 100 unidades, en madera de teca y con las rejillas de los altavoces en blanco, por 10.990 dólares.  

El mueble The Standard, el más popular de la firma, en su versión de edición limitada con madera de teca, rejillas de altavoces en blanco y patas en color bronce.

Para espacios más reducidos, existe una tercera opción: Wrensilva Loft (81 x 84 x 51), con un diseño completamente diferente a los anteriores, aunque igual de cuidado, y en un solo acabado (nogal con rejilla ebonizada), con tres modos de escucha (vinilos, Sonos WiFi y bluetooth), 100 W, capacidad para 60 álbumes (seis de ellos en un espacio exterior) y un precio de 6.990 dólares. Cualquiera de ellos es perfecto para disfrutar de la música con familiares y amigos en casa, en analógico o digital, y con un equipo camuflado en un mueble que aporta a la decoración.  

Wrensilva Loft, el más pequeño de la familia (guarda hasta 60 discos), con tres modos de escucha en vez de seis.