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Serras Andorra es el único hotel de Europa con pistas de esquí privadas

El nuevo alojamiento de cinco estrellas acaba de abrir sus puertas en la estación de Grandvalira, la más grande de los Pirineos gracias a sus 200 km.

En plena temporada de nieve, a lo largo y ancho de la cordillera pirenaica, los hoteles de montaña y las estaciones de esquí reciben a miles de amantes del deporte invernal. Uno de los destinos más populares y preferidos por los peninsulares es Andorra, específicamente la estación de Grandvalira, la más grande de los Pirineos gracias a sus más de 200 km de pistas.

El grupo Serras Collection, propietario de Serras Barcelona –premio al mejor hotel urbano de España 2022 en los Beyond Luxury Awards–, decidió adquirir y renovar en 2021 un histórico hotel en el Valle de Incles en Soldeu, Andorra. Así, el pasado diciembre, las montañas de Grandvalira fueron testigos de la apertura del nuevo Serras Andorra, el primer y único hotel de Europa con dos pistas de esquí privadas. “Tener dos pistas de esquí privadas es un gran valor añadido para los amantes del deporte invernal, por eso mismo recibimos huéspedes de todas partes de Europa. Hemos conseguido fortalecer ese vínculo entre lujo y diversión”, explica a CLASSPAPER Jordi Serra, vicepresidente y cofundador de Serras Collection.

Más de 50 años de historia

Para conocer la historia de Serras Andorra debemos remontarnos a los años 70. Por aquel entonces la familia Farré creó el hotel Canaro, un restaurante con cinco habitaciones en una antigua borda (una cabaña tradicional del Pirineo y alrededores destinada a guardar ganado y grano). Mucho ha nevado desde aquellos días, y del mismo modo que las estaciones han sido ampliadas y renovadas con el tiempo, el hotel ha ido creciendo hasta convertirse en uno de los destinos más famosos de Andorra.

foto del hotel Serras Andorra en Grandvalira
En la imagen superior, suite con vistas a las montañas de Grandvalira y sus pistas de esquí. Sobre estas líneas, el Serras Andorra (antiguamente hotel Canaro) enclavado en el valle de Incles, entre los pueblos de Soldeu y Sant Pere.

Junto al antiguo alojamiento se habilitó una pista con telesquí para principiantes donde muchos andorranos han aprendido a esquiar durante más de 50 años. En el mismo lugar se construyó en 1972 la primera piscina climatizada del Principado y, poco después, entró en funcionamiento el primer cañón de nieve artificial de toda la cordillera pirenaica.

Sin embargo, la pandemia puso a prueba la resistencia del hotel, que acabó cerrando. Por suerte, el grupo hotelero Serras Collection llegó justo a tiempo –en agosto de 2021– con una propuesta que la familia Farré no pudo rechazar: un contrato de alquiler durante 30 años y una reforma completa del establecimiento por valor superior a 4 millones de euros. Comienza así el nuevo capítulo del hotel Canaro, renombrado Serras Andorra, cuyo objetivo es convertir este emblemático resort de montaña en un destino de referencia. “A nivel personal ha sido un gran reto sentimental pues yo mismo y toda nuestra familia aprendimos a esquiar en la pista privada del antiguo hotel Canaro. Años más tarde ha llegado la oportunidad de ampliar nuestra relación con este histórico hotel y aportar nuestro grano de arena para potenciar la zona del Valle de Incles. Una zona muy conocida por su temporada de nieve, pero igual de fascinante en su paso por el verano, ya que hay rutas por lagos y montañas vírgenes que no son conocidas todavía por el gran público. Por ese motivo confiamos en que el crecimiento de la zona es exponencial a su potencia natural”, confiesa Serra.

Deporte y descanso de montaña

El rejuvenecido hotel de cinco estrellas ofrece estancias en 57 habitaciones premium con vistas al valle de Soldeu y a los picos nevados de Grandvalira. La oferta se reparte entre 12 habitaciones superior, siete deluxe, 18 gran deluxe y siete junior suite para dos ocupantes; así como dos family room, cinco family gran deluxe y seis family suite para parejas con niños. En cuanto al interiorismo, se ha optado por la madera como material predominante, creando en las habitaciones un ambiente cálido y tradicional.

foto de la family suite del hotel Serras Andorra
La family suite es ideal para grandes familias, pudiendo alojar hasta a seis huéspedes. Cuenta también con unas excelentes vistas de las montañas o del valle que poder disfrutar a través de los ventanales con balcón o terraza.

Pero tampoco podemos olvidarnos del mayor atractivo de Andorra. Las montañas de Grandvalira y sus 250 km esquiables ofrecen, además, numerosas actividades relacionadas con la nieve, como excursiones con raquetas, heli esquí o trineos tirados por perros. Serras Andorra pone a disposición de sus clientes una lanzadera privada para acceder a los telesillas de la estación. Además, el propio hotel puede presumir de tener las únicas pistas privadas de esquí de la zona de acceso gratuito para sus huéspedes.

Para descansar de un largo día esquiando es posible relajarse en el Spa & Clinic del hotel, un santuario del bienestar que propone masajes y tratamientos faciales con productos completamente naturales además de tres zonas de agua (sauna, cabina de infrarrojos y baño de vapor) que disminuyen el estrés y mejoran la respiración o la circulación.

foto del spa de Serras Andorra
Una de las instalaciones del Spa & Clinic. Serras Andorra cuenta con especialistas médicos in situ capaces de diseñar planes personalizados de detox, adelgazamiento y antiaging.

Espacio gastronómico a 1.800 metros

La gastronomía es otro de los puntos fuertes del nuevo hotel. La propuesta culinaria del chef Marc Gascons ­–estrella Michelin en el restaurante Els Tinars, Gerona– mezcla la tradición catalana con el producto local y la cocina de montaña. Su buen hacer se puede disfrutar en el elegante aunque casual restaurante Bruna, con platos como el bacalao con espinacas a la catalana y suave alioli de miel, los canelones con bechamel de foie, jugo de asado y trufa o el tartar de filete de vaca Bruna cortado al cuchillo con patatas y huevo frito.

La oferta gastronómica continúa con la Fromagerie de Bruna, un templo del queso donde se elaboran cremosas y cálidas fondues y raclettes. Además, el Cockatil Bar 42 Grados ofrece un entorno íntimo con buena música junto al calor de una chimenea que es una oda a la mixología gracias a su amplia selección de bebidas espirituosas, algunas clásicas y otras no tanto, así como pop-ups de temporada.

foto de la terraza del hotel Serras Andorra
En la Snow Terrace del Serra, sobre estas líneas, se puede disfrutar tanto de la comida del Bruna como de la bebida del 42 Grados a pie de pista. Perfecta como lugar de après-ski, los fines de semana cuenta con música de Dj.

Por último, Serras Andorra dispone de varios espacios para eventos, un Kids Club para entretener a los más pequeños, un gimnasio, una sala de cine y un punto de carga para coches elécricos. El precio por noche va desde los 220 euros hasta los 1.100 euros por noche.